Visitas

lunes, 7 de marzo de 2016

22 +1


Hoy toca despedir ese dos doble
y darle gracias al mes del dios Marte
y toca que estos versos tomen parte
y digan lo que tengo por inmoble.

Hoy toca pregonar el veintitrés
y hacer memoria ya de todo un año
que fue en Santo Domingo ese peldaño
que me hizo que escalara hasta tu envés.

Hoy cambio de segunda a la primera
persona del vocablo “necesito”.
Y hoy que falta menos te lo admito:
Llegar a los diamantes lo quisiera.

La nota de barniz de mis espejos
carmín desaforado por mis venas,
Cristóbal conquisté por las melenas.
Reía la Sabika allá a lo lejos.

Bebí de los aljibes que dijiste,
Victoria siempre vino a nuestro lado;
comí con esos sueños que comiste.
¡Qué año en “soy de ti” que me he pasado!

La isla del naufragio donde yerro,
de fondo la campana hospitalaria,
morirse en el amor, Mano de Hierro
compaña a Mona Lisa, solitaria.

El Viernes es tan santo como nuestro,
y al poco comenzamos, cuenta atrás;
maestra de Vistillas del maestro,
que sigue lo que pisas, donde vas.

Me faltan tantas cosas que decirte
y hablar las maravillas que te vi
que todo lo resumo en Soy de Ti
y espero a nuestro marzo en qué sentirte.

Adiós al veintidós de todo un año.
Ya llega por un siete un veintitrés.
Al cien quiero llegar, no es mal tamaño.

Y oye, lo mejor, viene después.

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