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domingo, 29 de abril de 2012

Fragmento del Pregón a Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de Exfiliana


Ni el milagro de tu techo 
ni el santero, ni la lámpara, 
ni el pastor de la leyenda 
que dice que te encontrara, 
ni tu aparición bendita 
a los pastores que valgan, 
ni el ferviente velatorio 
que Jérez te consagrara, 
ni la diminuta hechura 
de tu hechura sacrosanta 
ni la joven que a caballo 
viene a buscarte a Exfiliana, 
ni las campanas al vuelo 
con que Albuñán te agasaja, 
ni la Eucaristía Solemne 
que se hace en tu explanada, 
ni toda la devoción 
que profesa tu comarca, 
de los Llanos a Zenete, 
y del Zalabí a Granada, 
podrán jamás entenderse 
sin las católicas gracias 
y el tenaz predicamento 
de tus virtudes cristianas 
que son verdad verdadera 
de ese domingo de Pascua 
cuando todo un pueblo reza 
a su mejor ciudadana.

sábado, 28 de abril de 2012

La verdadera historia del Metro de Granada

Un video fabuloso sobre una ilusión que se nos ha ido marchando, desde que en el lejano 2007 viéramos el comienzo de unas obras que sine die mantiene a la ciudad sumida en un debate intenso entre la utilidad y provecho futuro del ya conocido como Metropolitano de Granada, y los que aceptan que será una inversión mastodóntica sin verdadero impacto en la ciudad. En 1974 desaparecía el tranvía de Granada, entendiendo los munícipes de la época que era un medio de transporte ineficaz. En 1998, 24 años después, algunos políticos locales comenzaron a plantearse su reimplantación. Entre 2002 y 2006 se debatió el proyecto que arrancaba oficialmente el pasado 2007 y que 5 años después, nos plantea menos de 16 kilómetros de vías, cientos de millones de euros desembolsados, obras en las principales arterias ciudadanas y la paciencia seriamente dañada. Puede que, tras varios retrasos y promesas, llegue en 2016, con una velocidad media de 28 kilómetros y tras más de 500 millones de euros de inversión. Para entonces, serán 32 años desaprovechados, desde que se decidiera retirar el tradicional tranvía, pues no es otra cosa lo que verá Granada, mientras decenas de negocios tuvieran que echar el cierre por una gestión puesta en entredicho y colmada la paciencia del ciudadano. Puede que esta, sea la verdadera historia del Metro de Granada, muy cercana a un capítulo de los Simpons. 

jueves, 26 de abril de 2012

William Shakespeare

Hoy hace 448 que nació el más célebre de los escritores en lengua inglesa y el más importante dramaturgo de todos los tiempos, desde luego el más leído, el que más veces y en más países se ha representado sus obras y el que forma junto a Miguel de Cervantes la dupla perfecta de las letras. Su padre era un prestamista que abusó en más de una ocasión de sus “clientes”, de forma que se las tuvo que ver con la justicia entre otras, por prestar dinero con un interés de hasta el 25 %. Un pariente suyo, por parte materna, intentó un asesinato contra la reina inglesa Isabel I, por lo que fue arrestado y ajusticiado en la famosa torre de Londres.

A Shakespeare se le atribuyen 37 obras teatrales y 154 sonetos. Dicen que suyos no eran todos, convirtiéndose tal vez en el autor que más veces ha sido puesto en entredicho por la crítica. Pero fuera real o no su vasta y acertada obra, las curiosidades que dejó para la historia son más que interesantes, como la cantidad de veces que recurre al suicidio para sus personajes... nada menos que 13: Romeo, Julieta, Casio, Bruto, Ofelia, Lady Macbeth...

A algunos les ha llamado la atención que haga tantas referencias a las aves, citándolas en sus textos más de 600 veces. El ave que más veces ha traído a uno de sus escritos fue el cisne, y quizás no sea ninguna casualidad, teniendo en cuenta que un amigo suyo, Ben Johnson, le puso como apodo “El cisne de Avon”, en referencia a sus exquisitos modales, sus cuidadas formas, su elegancia natural y por supuesto, su pueblo, donde naciera: Stratford-upon-Avon.

El genio nunca vio publicadas ninguna obra. Pero tal vez, lo curiosidad que mejor adorna al excelso dramaturgo y poeta sea su propio epitafio. Lo mandó él mismo redactar y se trata de un simple poema de cuatro versos en el que lanza una “maldición” para quien ose remover sus huesos y perturbe su eterno descanso en el interior de la Iglesia de la Trinidad de su pueblo natal.

Buen amigo, por Jesús, abstente
de cavar el polvo aquí encerrado.
Bendito sea el hombre que respete estas piedras
y maldito el que remueva mis huesos.

Murió a punto de cumplir los 52 años, el mismo día que lo hizo el otro gran genio de las letras, el Príncipe de los Ingenios don Miguel de Cervantes y Saavedra. Y los dos son los más incontestables autores literarios de la historia de la Humanidad. 

miércoles, 25 de abril de 2012

Un 25 de abril en Granada

Ilustración de Juan Pedro Arroyo Molina
 Se caracterizó el reino musulmán de Granada por las continuas conspiraciones que sus dirigentes vinieron a protagonizar. Asesinatos, envenenamientos y traiciones, jalonan la historia de dinastías, aristócratas y gobernadores. De una de ellas nacerá el reinado de Muhammad VI, que viene a sustituir en el trono de Granada al sultán Ismail II, el hermanastro del gran emir Muhammad V, el octavo de los reyes granadinos y probablemente, junto a su padre Yusuf I, el más esplendoroso de los monarcas que gobernó el reino.  
Yusuf I había sido asesinado a la salida de la Mezquita Mayor, en una de las celebraciones religiosas del día del viernes, sagrado para los musulmanes. A él se debe entre otras, la construcción del espectacular Palacio de Comares, y en concreto el Salón del Trono o de los Embajadores, una de las piezas de la arquitectura medieval de mayor mérito y sorpresa del Mundo. Ni que decir tiene, que exponente del mejor arte realizado por los musulmanes.... Además, fundó la Universidad Islámica, todo un referente cultural y un centro único y exclusivo en la Europa del momento que conocemos en Granada como la Madraza, sede del primer Ayuntamiento.

Le sucedió su hijo mayor, Muhammad V, que como Yusuf I, son los representantes de la cultura y de la protección de las artes. Padre e hijo encarnan al monarca sabio, refinado y tendente a la paz. Pero a Yusuf I le nacería, de su segunda esposa (que las crónicas llaman la bella Maryem) Ismail, personaje ladino que no dudó en usurpar el reino a su hermanastro el gran sultán Muhammad V, que estuvo hábil para escapar de su más que seguro asesinato y refugiarse en el actual Marruecos contando con la protección del sultán norteafricano Inan, de la dinastía de los meriníes.

Duró poco Ismail II en el trono: diez meses. Su cuñado, Muhammad VI, consiguió asesinarlo recluyéndolo en la prisión del Estado, es decir, en la zona militar de la Alhambra que es además su parte más antigua: la Alcazaba; se caracteriza por las torres que domina el conjunto, tres en concreto: Homenaje, Quebrada y una tercera y singular, la Torre de la Vela.

Muhammad VI era conocido en su reino por su capacidad para conspirar. Ya había protagonizado las revueltas que acabaron con el reinado de su homónimo el V y a la postre organizado el asesinato de Ismail II. Su apodo era el Bermejo, posiblemente por el color de su pelo. Desde el inicio de su corto sultanato, se enfrentó al rey de Castilla y León, Pedro I de Trastámara, cuya corte estaba en Sevilla.

Fue en 1362 cuando decidió emprender un viaje a Sevilla con la intención de comprar la voluntad y los favores del rey castellano, por lo que se hizo acompañar de una comitiva más que distinguida, conformada por 300 jinetes y 200 peones que custodiaban todo tipo de joyas, piedras preciosas y una importante suma de monedas de oro. Pero si algo tuvo siempre el rey Pedro era un estricto sentido de la lealtad, al menos a su criterio, y bien por codicia, bien por amistad con Muhammad V, encarceló al sultán para vengar el asesinato de Ismael II y el exilio de Muhammad V, lo subió a un burro con una capa roja y en ese estado, lo alanceó, muriendo en los campos de Tablada de Sevilla junto a 37 caballeros granadinos de su escoltas y exponiendo las cabezas de los 38 musulmanes en las murallas de la ciudad, hasta que fueron enviadas al rey Muhammad V, que volvió al trono con la ayuda prestada por su amigo Pedro I de Castilla.

Así fue como hace justo hoy 650 años, moría el 9 sultán de Granada, usurpador y vengativo, el emir Bermejo.

martes, 24 de abril de 2012

El verdadero Patrón de Granada

La memoria del granadino es a veces corta. Dejamos morir nuestras raíces más veces de las que debiéramos y sucumbimos ante lo novedoso arrumbando nuestra verdadera historia. Esto es lo que vino a ocurrir el 1 de febrero de 1601, cuando se proclamó como Patrón de la ciudad a San Cecilio, a raíz de la enorme explosión devocional que habían cobrado las reliquias halladas en el Sacromonte y que hablaban del supuesto primer obispo. Del resto, ya casi saben todo: hallazgos falsos, historias fingidas y una ciudad que lleva 411 años rindiendo culto a un mártir que sigue todavía moviéndose entre la realidad y la ficción, a costa de otro que sí existió de verdad y que yace en el olvido más ruin.

Gregorio de Elvira, o San Gregorio Bético, nació en esta ciudad a principios del siglo IV. Fue obispo de Granada, murió anciano un día como hoy en el año 392 y fue citado nada menos que por el mismísimo San Jerónimo o por San Isidoro. Estuvo presente como representante de nuestra Diócesis en varios Concilios, como el de Rímini del año 359 y de sus escritos y homilías, vale decir que fue el primero en proclamar que la Virgen era Inmaculada, hacia el año 354 (1.500 años antes que Roma y mucho antes que los sevillanos) y el primero en usar la granada como símbolo religioso y alegoría de la Iglesia.

Fue declarado Patrón de esta ciudad desde el mismo momento de su reconquista y los Reyes Católicos mandaron construir una sencilla ermita que recordara el lugar donde fueran martirizados varios cristianos, junto a una de las puertas de la ciudad: la de los Estereros. En 1593 se rehízo la Iglesia con su elegantísima portada y en el siglo siguiente, la Orden de los Clérigos Menores ocupó el espacio. Para esta Iglesia se realizó el sin par Cristo de la Misericordia que terminó en 1695 José de Mora.

Hasta el siglo XVIII se celebró la fiesta de San Gregorio, pagada por el Ayuntamiento, considerándolo entonces Co-Patrón cediendo a favor de San Cecilio honores y méritos devocionales. Con los años, ni eso. Tal día como hoy, nadie recuerda que nuestra Granada, la de siempre, celebró durante más de un siglo a su Patrón, quizás al verdadero, al que no hay duda de que existió y por qué no, posiblemente el primero que hizo de la granada un símbolo que se exportó por todo el Mundo. Pero esta ciudad sabe mucho de desagradecimientos y de ingratitudes.

¡Para que luego digan que todo es posible en Granada!

domingo, 22 de abril de 2012

El Arco de las Orejas

Ejecutada la puerta y el sistema defensivo que la acompañaba en el siglo XI, en ese escenario de furor constructivo que fue el reinado de los ziríes para Granada, conectaba la plaza de Bib-al-Rambla con la que hoy sería la calle de Salamanca que va a dar con la de los Reyes Católicos. Su nombre original fue el de Puerta del Arenal, como se conocía a toda esta zona hoy más que céntrica por su proximidad al río Darro y a los depósitos de arena que este acumulaba. Pero el nombre de Puerta de las Orejas le viene dado porque en sus paredes se colgaron secularmente los miembros amputados de los ajusticiados.

En 1873 Granada prepara una reforma completa de todo su casco histórico, siendo el último de los golpes mortales asestados a su urbanismo y a su historia, la Gran Vía. La desaparición de sus puertas y murallas defensivas no se haría esperar, siendo ésta de las Orejas una de las que primero se planteó derribar. Como fuera que el Gobierno de España entendió el valor patrimonial y especialmente histórico de esta pieza, tal día como hoy de 1879, lo prohibió formalmente. Pero hubo de cambiar los ministros y padres de la Patria, porque en 1884, y tras once años de litigio, se derribó el conjunto, aunque se pudo salvar piedra a piedra el gran arco de esta puerta.

Arrumbadas las piezas en el Museo Arqueológico, en 1935 se pudo reconstruir y desde entonces, continúa en medio del Bosque de la Alhambra, sorprendiendo a miles de visitantes que de repente, en medio de una inmensa arboleda, ven una puerta que no conduce a nada.

Porque todo es posible en Granada.  

sábado, 21 de abril de 2012

San Bartolomé

Si hay un campanario en Granada que seduce como pocos es el de San Bartolomé. Debió acabarse hacia 1524 y a juicio de muchos es la obra de albañilería más bonita de la ciudad. Pero su especial interés radica en que en una de sus caras, se superponen los estilos que vinieron a darse en el siglo XVI en España, desde el gótico al renacimiento a la italiana, la versión de este estilo según nuestra nación (el plateresco) y al final, como si fuera una locura no acabarlo así, el mudéjar con esas albanegas de cerámica y esos discos vidriados (16, cuatro por cada cara) que en las esquinas, convierten el viejo campanario en un faro sobre el Albaicín.

Convertido en el mejor “tratado de la arquitectura española del siglo XVI” sin pretenderlo, San Bartolomé tuvo tiempos mejores, antes de la década de los 70 del pasado siglo, cuando cerró al culto y se dejó a su suerte. Ojalá como en tantos otros edificios históricos y patrimoniales de esta ciudad, no tengamos que lamentar males mayores. Porque nadie olvide, que el peor enemigo de una obra de arte es la desidia de un pueblo. 

viernes, 20 de abril de 2012

El Arco de las Monjas

Foto sacada del blog albertogranados.wordpress.com

Es un acueducto que debió existir desde al menos el siglo XIV y cuya misión era llevar las aguas desde el Aljibe del Rey, el más grande y antiguo de la ciudad, al palacio de Dar-al-Horra, la que se convirtiera en residencia regia durante los años de intrigas y luchas intestinas que precipitaron el final del Reino de Granada. Además, se trata del único testimonio visible, al aire libre, de la afamada Acequia de Aynadamar, encargada de llenar y suministrar el líquido elemento nada menos que a 27 aljibes granadinos y que fue mandada hacer por el primer rey granadino, a punto de cumplir nada menos que 1.000 años.

Pero el arco de las monjas ha pasado a la historia de esta ciudad por lo sucedido en 1713 en él. De su estructura amanecieron ahorcados 9 próceres de la ciudad, entre ellos el vizconde de Cardona Beltrán García. Los 9 aristócratas granadinos apoyaban entonces a la casa de Austria en contra de la de Borbón, en el trascurso de esa guerra intestina española por la sucesión al trono. Durante años, la vía fue conocida como el Arco de los Ahorcados y no son pocos los que llegaron a atestiguar que por las noches, los quejidos de las almas de los ajusticiados se oyen aún, clamando por la causa austríaca.

¡Lo que le faltaba al Rey!

jueves, 19 de abril de 2012

Llueve más que cuando enterraron a Zafra

Se empeña abril en hacer bueno el refrán que habla de la prodigalidad de sus aguas y de esto hemos sabido los cofrades bastante en tanto arrancaba este mes mojando nuestras Hermandades; lo cierto es que de lluvias torrenciales esta ciudad de Granada podía escribir libros, teniendo en la memoria más de 20 grandes riadas que desde la recta final del Reino Nazarí hasta fechas relativamente recientes, han sido virulentas para la población, provocando en más de una ocasión el desbordamiento de los ríos granadinos.

Una de estas viene a producirse en la recién estrenada Carrera del Darro. La vía, nació en tiempos cristianos pues a las orillas del río venían a darse las edificaciones distinguidas del barrio de los Axares de Granada, y especialmente huertas al punto que la Calle, como la conocemos, no se trazaría hasta el siglo XVI. En ella se asienta lo más granado de la aristocracia castellana de la época, con don Hernando de Zafra a la cabeza, el gran secretario de los Reyes Católicos que impulsaría la construcción del convento dominico de Santa Catalina, de la vivienda nobiliaria hoy destinada a Museo Arqueológico o de su propia casa.

La leyenda granadina es explícita y prolija. Al parecer, ese año de 1600 fue de excepcional sequía; no vivía ya el gran secretario regio pero sí su descendiente César de Zafra, aprensivo, estirado y muy supersticioso. Su hijo vino a enamorarse de una gitana que debía vivir cerca de las nutridas posesiones de los Zafra en torno a la Carrera del Darro. No hay que decir, que el padre del joven, desaprobaba la infeliz idea de que el hijo de un noble entablara asuntos amorosos con una gitana.  

El colérico César de Zafra había mandado derivar el curso de la acequia de San Juan que nutría a los aljibes del bajo Albaicín, de forma que privó de agua a los vecinos pero se procuró que el curso de la acequia repletara el pozo propio de su palacio. Así las cosas, la gitana que había enamorado a su hijo, se coló en la vivienda del aristócrata a fin de llenar unos cántaros aunque no con el sigilo que hubiera querido, por lo que se despertó el centinela de la casa que la llevó ante el conde de Zafra.

César rompió los cántaros, mandó apalear a la gitana con tantos golpes como pedazos se hicieran las tinajas estrelladas contra el suelo y la echó a la calle; antes de ser despedida con siete golpes en la espalda, la gitana le lanzó esta maldición: “Siete palos me dieron, conde de Zafra y maldigo y emplazo tu vida en siete días. El próximo martes morirás. Las aguas van a sobrarte y tus despojos navegarán sobre ellas.”


Casi al instante de abandonar la casa la gitana, el conde empezó a sentirse mal. Fiebres, calenturas y un malestar imparable consumieron su vida de manera fulgurante, al punto que moriría la madrugada del martes que había predicho la gitana. Desde esa misma hora, Granada vivía una de las lluvias más recias que ha visto en sus días, de forma que el curso del Darro creció tanto que sus aguas se colaron e inundaron el palacio y todos sus aposentos, llevándose la riada el ataúd del conde de Zafra, ya dispuesto para el velatorio, que naufragó y que nunca fue encontrado su cadáver. Estaba claro que la frase castiza no iba a tardar en repetirse: “Llueve más que cuando enterraron a Zafra”.


Sin embargo, otra redacción narrativa recogida e impresa en 1857, dice así: “falleció el 4 de Marzo de 1600, y en la Casa de Castril, situada en Granada frente a la iglesia de San Pedro y San Pablo, y siguiendo la tradición, su cadáver fue expuesto en una de las salas bajas del palacio para que los familiares dolientes y la vecindad fuesen a velar y rezar. Cuenta el informe de la Audiencia Territorial de Granada que el desbordamiento del río fue en torno a 18 metros y que, cuando una lengua de aguas bravas abatió los bajos de las casas y de los conventos, Don César de Zafra, de cuerpo presente, fue abrazado por la riada y se lo llevó arrastrado y su cuerpo, ante la cantidad de agua, tierra y árboles arrancados, nunca fue localizado, por lo que no recibió sepultura, aunque sí tendría una misa, cuando se dio por concluida la búsqueda infructuosa de Don Cesar de Zafra”.

miércoles, 18 de abril de 2012

Semana Santa en Granada 2012: mi criterio

La mejor vestimenta de este 2012. La Virgen de la Salud aderezada por Israel Cornejo.

El mejor exorno floral de este 2012. El paso de palio del Rosario y el retorno a la sencillez. 

El mejor andar costalero en una Hermandad: el equilibrio de la cuadrilla de la Cena, Misterio y Paso de Palio.

El mejor nivel musical de este 2012: la Banda Sinfónica de Ogíjares, por su altura musical y su hincapié en lo clásico.

El mejor cortejo de este 2012: la Hermandad de lo Estudiantes. En número, compostura, severidad, orden de insignias y mejora con respecto a otros años. 

martes, 17 de abril de 2012

Semana Santa en Granada 2012: la crisis de los cortejos

Foto de Radio Granada. 
Hay una crisis en nuestra Semana Santa mucho más grave que esta económica que lleva acompañándonos durante años y que amenaza con quedarse aún más tiempo del preferible. No es desde luego una situación de inactividad laboral ni de imposibilidad de pagar la cuota que tiene marcada la Hermandad, que a todas luces, es exigua. Porque con papeleta de sitio incluida, la más cara de todas las que emiten nuestras Hermandades, no llega siquiera a los 5 euros mensuales. 

Foto del Diario La Información.
El mal de nuestras Hermandades reside en la falta de implicación de sus hermanos, ya no en el día a día, que aunque poco comprensible, hemos terminado por asumir entre todos, sino en el cortejo procesional, en la estación de penitencia. Sobreentiendo que cuando uno ingresa en una Hermandad, es consciente que el fin primordial de esta es salir a la calle con un sentido evangélico y un propósito catequético. Sé que desde la Iglesia cada vez se le concede menos importancia (o se pretende) al hecho de la "salida procesional" procurando el fomento en todo caso del día a día, del ejercicio de la caridad y de la relación fraternal de los miembros de la Corporación, pero no es menos cierto que una cosa no es excluyente de la otra, y que las Hermandades se fundaron y nacieron al abrigo de su capacidad didáctica y evangelizadora, por lo que el fundamento que las hizo nacer y las ha visto desarrollarse es salir. De ahí que cuando un católico decide formar parte de una de nuestras Cofradías, no es menos cierto que si no participa el día de la salida, estación de penitencia o el sinónimo que quieran aplicar, deja de tener sentido su pertenencia a la Hermandad. 

Foto del Diario de Navarra.
Los hay que se justifican. Cobardemente. Por las redes sociales. Y entonces, haciendo gala de una valentía bochornosa, expondrán mil argumentos al respecto (desde una lesión, que a lo mejor es de cerebelo) pero sonará a la misma excusa de siempre, cuando en su día hablaban de disconformidad con la Junta de Gobierno y lo cierto es que de serles absolutamente imposible cumplir con el primero de los dictados de su Hermandad (SALIR), tampoco lo hacen con cultos, cabildos, cooperación en montajes, limpiezas... Los tenemos calados. Son los mismos que procuran la fundación de una nueva Cofradía y hasta se dejan el resuello en "su proyecto", pero son incapaces de mover un dedo por su Hermandad de siempre. De estos sabemos mucho y gracias a ellos, nuestros cortejos andan escasos, precariamente reducidos e indolentemente carentes de sentido. Luego, se jactarán de mandar convocatorias y de proclamar la adhesión a su Cofradía, pero cuando más falta hacen, dan un paso atrás.

Foto de Fermín R. F. "Ferminius".
Da igual que les digamos hermanos acereros o que les reprendamos, con más o menos tino. Las hermandades granadinas salen a la calle con una media de participación del 60 % del total de su nómina y comprometiendo la presencia de algunos enseres e insignias en la calle, precisamente porque estos descerebrados, estos impasivos, consideran más importante tener a cubierto sus días. Algunos dirán que les apetecía disfrutar de su Hermandad. Vale el ejemplo del padre que no ejerce como tal pero pregona a los cuatro vientos que en su día, le apeteció saber qué es ser padre. ¿Y acaso no se disfruta en las filas, bajo el anonimato del capirote o fajado como costalero? ¿Acaso esa actitud nos procura la grandeza de nuestras Hermandades? 

Foto de Fermín R. F. "Ferminius".
Son realmente creativos. Un año explotarán con una excusa concreta; al siguiente, será una lesión, una dolencia, un mal. Buscarán el efecto de callar al interlocutor mediante un rosario de penas, se justificarán eximidos de toda responsabilidad eximiendo su actitud de la manera más rastrera. Son los mismos que no aparecen tampoco en las Misas de Hermandad, los que no aportan actividad alguna (presencial o eficiente) durante el año entero. Y uno tras otro. Pero sueñan con gestar un proyecto fundacional propio, no ahorran en asistencia misas en esa otra Iglesia donde hay que ganarse al cura y venderán papeletas de rifas de todo tipo, soñando el sueño de la vara dorada o de ver inscritos sus nombres en las páginas de historia bajo el apelativo de "hermano fundador". 

Foto de Fermín R. F. "Ferminius".
A estos hermanos, casi la mitad de nuestra nómina total granadina, el concepto cofrade les queda grande. Los hay que restringen su participación a la costalería, porque jamás los encontraremos bajo el capillo. Tal vez un cirial, un incensario, algo que deje constancia de haber estado allí y que no suponga la dureza y soledad del que va enfundado en el antifaz nazareno. Eso jamás. En unos años, seremos testigos de una desalentadora participación, porque Cristo y María podrán seguir saliendo a la calle incluso con ruedas. Por supuesto que no es igual, pero desde luego, lo que será una debacle en toda regla, es el día en que ni con las distancias insultantes que se ponen ya hoy entre nazareno y nazareno, se consiga dar sentido al cortejo procesional. 

Foto de Fermín R. F. "Ferminius".
Llegará el día que una Hermandad haya de decidir entre una banda u otra, porque las dos se mezclarán, se confundirán y se entorpecerán. Llegará el día que si no puede salir a la calle alguno de los guiones que define y termina por otorgar el carácter catequético a nuestras comitivas, éstas quedarán hueras, vacuas, vacías y muy insustanciales, pero le dará igual a ese hermano falto de compromiso pero dotado de una argucia supina a la hora de echar balones fuera. De auto exculparse y de no ser capaz de dar la cara hasta cuando la recriminación (lo reconozco) sea subida de tono, pero no falta de razón. 

Foto de Fermín R. F. "Ferminius".
Este año, COPE Granada no ha querido formar parte de las publicaciones que son engañadas por las Hermandades y que a su vez saben de su mentira a la hora de publicar el número de nazarenos o de camareras que forman parte del cortejo, por lo que sabiamente ha decidido poner el número total de hermanos. Haciendo las cuentas, éste nos da una peligrosa lectura: el 60 % de los hermanos, en el cómputo general, es el que sale el día de la Estación de Penitencia. En algunos casos, gracias a que las cuadrillas de costaleros de ambos pasos alcanza (o supera) los 200 miembros. Aún así, los datos desvelan que tal vez sea preferible la calidad a la cantidad. No sé si alguna Hermandad llegará un día que deje bien claro que para tener 800 hermanos de los que 400 sí procesionan, 100 acuden con cierta regularidad a cultos y 20 son los que verdaderamente trabajan, es necesario emitir 400 recibos. Y no es todo ganancia: porque esos 400 hermanos inapetentes, reciben cartas, el boletín, generan también gastos y empañan (y esto es lo importante) a las Hermandades que, desde luego, no es la crisis lo que un día les afectó, sino la crisis emocional, ferviente y sobre todo, mental, que sufren muchos de sus hermanos. En torno a un 40 % de sus hermanos. 

Como el que se saca el carnet de un club y no va al estadio. ¿Se imaginan que Los Cármenes se quedara a medio llenar cada domingo en el que el Granada juega como local? O ponemos solución, aunque sea sacándole los colores a más de cuatro, o en diez años, sucumbiremos. Y se me ocurren muchas maneras proféticas de lo que podría pasar: desaparición de Hermandades, fusión entre ellas, supresión de elementos trascendentales en el cortejo, eliminación de bandas... El panorama, como poco, será curioso: una Semana Santa de Granada muy calladita. 

¡Mira, eso que íbamos a ganar los que nos gustan las Hermandades en silencio!

lunes, 16 de abril de 2012

Semana Santa en Granada 2012: música.

Lo más normal es que en casi todas las disciplinas o aspectos artísticos y estéticos que vienen a conformar nuestra Semana Santa, haya una tónica general mantenida de un año para otro salvedad hecha de la música procesional, la única de las especialidades, la única asignatura que fluctúa y de qué manera. Porque cuando un año una banda alcanza un nivel más que aceptable, ello no quiere decir que al siguiente lo mantenga o no se vea absorbida por otra; responde la situación a muchas preguntas. Tal vez a un cambio de dirección que escoge un estilo diferente al que se venía sosteniendo, cambio no para mejor. Esto le vino a suceder no ha tanto a la de Jesús Despojado, que intentó contentar musicalmente a todo tipo de Hermandad, perdiendo un ápice de su personalidad, felizmente recuperada. Por otro lado, las Bandas cambian de integrantes como ningún otro colectivo, y mientras ayer un conjunto de extraordinarios músicos solían interpretar marchas en una formación concreta, al siguiente lo hacen en otra distinta.

Del blog La Ventana del Abuelo.

Lo cierto es que una rivalidad, a veces insana y desde aquí denunciada, ha terminado por elevar al alto y distinguido nivel que hoy disfrutamos a nuestras bandas. La realidad es que en la ciudad disfrutamos de tres bandas de cornetas, tres agrupaciones y dos de música, y todas ellas salvan con sobranza los muebles  (en algunos casos), y en otros ofrecen niveles envidiables. A ellas, hay que sumar las que desde el Área Metropolitana son fijas y activas: la Agrupación de Churriana, la Banda de Música del Carmen, las de Otura o Padul. Y de fuera nos vienen otras que afortunadamente ya no son como antaño, el referente, sino el complemento. Me explico: hace años, una formación foránea llegaba a Granada revestida de calidad y de mérito y dejaba notar su diferencia respecto a las de la ciudad. Hoy, sin menoscabo de sus cualidades, suman pero no abren una brecha.

Lo que sí se ha puesto de manifiesto es que muchas veces nuestras Bandas se dejan seducir por las Hermandades; y si me apuran, por el dictado de nuestras cuadrillas de costaleros. Cada vez es más difícil escuchar aquellos clásicos imperecederos que sin necesidad de tener 100 años, les basta y sobra sus 30 al menos para constituir la memoria viva de la música cofrade española. El paso de palio que escoja la afamada marcha “Nuestro Padre Jesús” está abocado a ser señalado como poco innovador, arcaico y antediluviano. En cambio, aquella “chicotá” que venga a producirse a los sones de lo más último, lo más reciente, suena simplemente a frescura, a cultura musical por parte del responsable que ha escogido la marcha. Triste realidad que hace que esas composiciones incuestionables de siempre estén en franco retroceso y sean difícilmente oídas en Semana Santa. Y la virtud, estoy convencido, está en el término medio, dependiendo de la Hermandad, del carácter de esta y si me apuran, hasta de la jornada procesional.

Donde parece haberse conseguido la cuadratura del círculo es en el estilo de las cornetas. Bien es cierto que las bandas cada vez se parecen más a las agrupaciones. La cantidad y diversidad de instrumentos les conferirá riqueza musical, no nos cabe duda. Pero los iguala irremisiblemente al estilo de la Guardia Civil. La pureza casi añeja de las bandas de antaño se ha perdido. Los compositores hoy requieren cada vez más notas, más sonidos, más pluralidad de voces. No sé hasta dónde llegará el modismo, pero lo cierto es que andamos en la senda de perder el estilo y a los que seguimos rendidos a esa histórica y fidedigna manera de hacer música de “Bomberos de Málaga”, o de la “Centuria”, nos entristece que un día todo suene igual. Con todo, hay que volver a hablar de la Banda del Gran Poder y del exultante trabajo que nos ha traído en 2012. Muy camaleónicos, capaces de adaptarse a la diversidad de maneras del estilo (de Triana a Presentación y otras tantas), suenan con fineza y con fuerza.

Jesús Despojado se planteó un estilo propio pero según las bases del sonido clásico a la manera de “Cigarreras”, tal vez de “Sol”. Venía dado si me apuran por la propia Hermandad. A ello volvieron en 2011 y felizmente en estos empeños continúan. Ha de entender Granada que no todas las bandas tienen que tocar ni el mismo repertorio ni las mismas formas, más que nada porque en la variedad está el gusto. Así las cosas, desahuciada la de Fígares por enésima vez, la única ocasión que pudimos escucharla dejó claro que ni de lejos está dispuesta a bajar de nivel, ganando y mucho en compostura y evidenciando su exquisita presencia detrás de un paso.

Del blog Tres Caídas y Rosario. 

Y Tres Caídas ha sonado con un argumento demoledor: armonía. Si otras confían en la fuerza, en la cantidad de sus componentes o en la capacidad de interpretar marchas de casi todas las bandas afamadas del panorama musical, los del Realejo persisten en una línea y sobre todo, en la pureza de sonido que los distingue.

Foto de Ser Cofrade, de Radio Granada.

En Agrupaciones Musicales Estrella marca una tendencia; no me puede la pasión de la amistad sino la realidad constatable que dice que desde el Albaicín hace años que se dijo que era necesario tener un estilo propio, muy propio, combinado con lo clásico y hacer de estas armas la identidad de la Banda. No cabe duda alguna que decantarse entre Estrella y Dulce Nombre es cuestión de gustos, porque los de la Hermandad de la Humildad hacen las cosas bien y con tino. La conclusión no se hace esperar: estamos ante dos sólidas y competentes formaciones que son las culpables de la recuperación del estilo en la ciudad; por su parte, Churriana de la Vega necesita urgentemente revisar el repertorio. Se nota que las marchas de cierta complejidad se les escapan. Y un voto de confianza, porque prácticamente acaba de nacer, a los del Cautivo. Son músicos experimentados que seguro acabarán por compenetrarse y elevar más si cabe la buena senda que ya tenemos en el estilo de la Agrupación.

Foto de Carlos Alcántara.

La mejor de las noticias musicalmente hablando la traen las llamadas (no sé si bien o mal) “bandas completas”, aquellas destinadas a los pasos de palio o de Virgen. Hace unos años, la soledad de Mayor Dolor (hoy Dolores) era rotunda. Hubo intentos fundacionales que no terminaron de arraigar: el Ave María, Misericordia Coronada... Pero parece que la flamante de los Ángeles sí que viene para quedarse. Desde luego, en las manos de su director musical, Manuel Elvira, hay algo contagioso: el ánimo y las ganas de superarse. Poco hemos podido escuchar, pero lo que nos han brindado pinta muy bien.

Foto del Blog Incienso y Oro

Esto no quiere decir que la de los Dolores se haya debilitado. Antes de ello, estamos frente a una Banda que ha sonado con fuerza, con diversidad interpretativa y que si me apuran, ha tenido mejores argumentos de calidad que otros años, de lo que nos alegramos poderosamente. Otras de la provincia, se han visto este año sin posibilidad de tocar por la lluvia.

De fuera, venían dos que llevan años marcando el camino a seguir. Una se ha quedado en blanco. La otra, simplemente, deja boquiabierto. Por su profesionalidad, su incansable manera de tocar, su calidad, su capacidad de integrarse con la cuadrilla de costaleros y la afabilidad musical y personal de sus integrantes. Que en Granada toque la de Torredonjimeno, simplemente es un privilegio que suma enteros para nuestra Semana Santa.

Y yo tengo que descubrirme ante una. Y además (advierto que es mi opinión) proclamar mi predilección hacia la misma. Suenan con una calidad que en la provincia, excepción hecha de la Municipal de Granada, pocas pueden alcanzar. Saben cuál ha de ser su repertorio. Es de agradecer que no claudiquen ante la dictadura de la costalería y de las exigencias de los Cabildos de Oficiales y por el contrario, se empeñen en un repertorio cargado de clasicismo y de altura compositiva. Es triste que estemos condenados a escuchar una y mil veces las últimas marchas recién paridas y sin embargo, las de siempre se queden en el baúl de la memoria. Porque el equilibrio perfecto reside en una mezcla ponderada entre lo novedoso y lo tradicional. Sonarían de una manera única tras el palio de los Reyes, por ejemplo. O con Ferroviarios, o con el ansiado de Jesús Despojado... Son, un referente y un conjunto armonioso y meritorio. Por supuesto, estoy hablando de la Sinfónica de Ogíjares.

Foto de Manuel Puga

Y la conclusión es que seguimos progresando adecuadamente. Unos años destacan unas; al siguiente, encontramos a la que el año anterior nos había dejado fríos, como la más relevante. Sus componentes tienen un mérito que no todos aprecian. Y hacen que esta Semana Santa siga creciendo como lo hace. Pero no quisiera terminar sin una breve reflexión: las capillas musicales son el cuarto género de acompañamiento cofrade. Y no por estar conformadas por tres o cuatro, merecen cierta conmiseración. Porque llevamos años observando cómo, ofrecidas por una honrosa cantidad, creen que por hacer que suene el oboe o el clarinete, las rigurosas y severas Hermandades que las contratan no nos damos cuenta que nos venden gato por liebre. ¡Hay que mejorar y mucho!