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miércoles, 2 de mayo de 2012

La cruz en Granada

Cruz del Alcázar del Genil... Era la más antigua de cuantas cruces públicas se levantaron en Granada. Ocupó el espacio inmediatamente anterior a la entrada del Alcázar del Genil, sobre el albercón que sirvió para los juegos y batallas navales con los que se entretenía la corte granadina. Se levantaba sobre una columna de mármol nazarí con capitel de la época y el crucero en sí era de hierro forjado. El paso del tiempo y el abandono del espacio la hizo perecer, al tiempo que para 1935 ya no existía, habiéndose robado la antigua y solemne columna y desaparecido la cruz.

La Cruz de la Rauda es de 1570. Restaurada en fechas recientes, porque fue seriamente dañada durante la II República, sigue en la placeta próxima a la Iglesia de San Luís, en el espacio que ocupó la Mezquita de la Rauda en tiempos musulmanes. En una de sus caras, presenta una Imagen del Crucificado mientras que en la opuesta, luce la de la Virgen Dolorosa.

Mandó construir el Arzobispo granadino en la explanada anterior de la Iglesia de Santa María, dentro de la Alhambra, una cruz que recordara que en esta ciudad sufrieron martirio cientos, miles de cristianos a lo largo de los 781 años de dominio musulmán. En concreto quería inmortalizar el martirio de los franciscanos Juan de Dueñas y Pedro Cetina. Así fue como vio la luz esta cruz, con su enorme cartelón donde queda inscrito el texto histórico de la fe católica. Como la misma Iglesia de Santa María de la Alhambra, es de 1581.

Es inmensamente curioso que una Cruz posibilitara la fundación de una Iglesia, la antigua Parroquia de San Isidro; fue en 1590 cuando los vecinos de San Lázaro de Granada, devotos de la práctica del Vía Crucis, empezaron dando culto a una cruz que ellos mismos costearon, de cuya traza nada menos que surgió el Cristo de las Eras, y la mencionada Iglesia de San Isidro, construida en 1651).

En 1595 se descubrieron las supuestas reliquias de los santos mártires cristianos que en tiempos del Imperio de Roma, sufrieron tormentos por la fe de Cristo. La explosión de fe que se desató desde el inicio de tan particulares hallazgos no tuvo ni freno ni comparación. Varias instituciones, hermandades, órdenes religiosas y gremios, construyeron suntuosas cruces que subrayaran el carácter sagrado del monte de Valparaíso, desde entonces ya conocido como el Sacro Monte. De estas, sigue en pie la Cruz que la ciudad de Iznalloz en el año 1595 costeó, una de las 695 que aparecieron en tan solo meses, muchas de ellas, sencillas maderas atravesadas, otras, como esta, de cuidada traza

Otra de estas cruces fue la que costearon los soldados que bajo el mando del Conde de Tendilla prestaban sus servicios en la Alhambra, esta soberbia Cruz que con granadas en sus extremos, data de 1595. Igualmente en el Sacromonte.