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lunes, 14 de marzo de 2011

Veni, vidi, vinci...


Como Julio; así, sin más. Que no sólo la frase hace alusión a la rapidez de los méritos enarbolados durante 98 minutos. Que también, como el primero de los Césares, es retar al senado patricio de aquella República omnímoda que sucumbió ante la inteligencia y méritos de un nuevo sistema gubernamental que haría de Roma la civilización por excelencia. Así casa a la perfección con Fernando Egea el viejo aforismo pronunciado hace 2.058 años por Cayo Julio César. Vino al Isabel la Católica, vio el Isabel la Católica, y venció. Y llevábamos muchos años esperando los cofrades granadinos amantes del género literario que es el pregón, poder decir esto. Sentirnos plenamente satisfechos de un texto y de una dicción; queríamos y anhelábamos que un pregonero, enfundado en chaqué, conectara con todos, fuera para todos, dijera lo que en el fondo, todos pensamos.

Fernando Egea ha combinado humor a raudales, ironía inteligente y buenas maneras. No se ha dejado nada por tocar; no habrá Hermandad que eche en falta a la suya en ese recorrido original, innovador, espontáneo y grácil. El dinamismo ha sido la tónica de la disertación. El compromiso con la fe, estaba a flor de piel. El amor a la estética, a la plástica de nuestras hermandades, explícito. Las anécdotas como la de los monaguillos y el carbón, la del nazareno de San Agustín o la indescriptible, al genial, la soberbia del Miércoles Santo y el trasunto de cambio de horarios de las hermandades de la 4ª de las jornadas, para enmarcar.

Sentimiento e ironía. Sabíamos que iba a ser un gran pregón, No nos equivocamos; quizás, junto a José Manuel Rodríguez Viedma, Enrique Iniesta y José Luís Barea, los mejores, así, sin más, de cuantos se han podido escuchar y haya memoria que los recuerde. Pero me van a permitir que además, considere que el que ha venido, ha visto y ha vencido, junto a Fernando, sea JOSÉ CECILIO CABELLO VELASCO. ¡Qué pena me ha embargado todo el rato, verlo y saber que esta era la línea de éxitos que nos esperaban en la cultura de Federación! ¡Qué tristeza las muchas y buenas ideas que se van a quedar paridas y sin adopción! ¡Qué suerte al menos, que le haya dado tiempo a cambiar el dueño de los atriles al menos un año, y demostrarle a Granada que hay cofrades suficientes como para hacer de esta una verdadera Semana Santa de interés, no sé si Universal, Internacional, Mundial… Pero los hay. Fernando Egea era uno de los tantos por lo que apostaba Cecilio Cabello. Y hoy, el cetro de la victoria sobre las tablas el teatro, se lo han pasado de mano a mano, Cecilio a Fernando y Fernando a Cecilio.

Se me ha cumplido un sueño. Uno del que he sido partícipe desde el mes de septiembre gracias a mi amistad con Cecilio. Me falta ver cumplido el de Álvaro Barea, Alberto Ortega, Paco Estarli, Jorge Martínez, el mismo Cecilio, y por supuesto, evidentemente, el de Antonio González cuando este mundo de pecadores que se revisten de píos, considere ya la hora de oír el mejor pregón de todos los tiempos granadinos en la voz y los ademanes de Antonio González López. Ya lo ha dicho el propio pregonero de 2011: “qué suerte de estos que entienden”… Y el que tenga oídos ha oído, permítanme que apostille yo.

Hoy, hemos escuchado uno de los cuatro mejores pregones de los últimos 30 años. Como poco. El mejor de los últimos años; distinto, fresco, nuevo, apetecible, cofrade y acertado del inicio al final. Hoy hemos visto que los cofrades de Granada optamos a recompensas como estas. Y hoy, yo no quiero darle las gracias a Fernando Egea Fernández Montesinos, mejor persona que cofrade, mejor cristiano que granadino, mejor amigo que conocido… Hoy te quiero dar las gracias, José Cecilio Cabello Velasco, porque tú tienes tanta culpa de la excelencia que hemos oído, como el que la ha pronunciado. Contigo nacieron y murieron las esperanzas de una Cultura auténtica y real en la Federación y espero equivocarme. Porque lo de esta mañana, simplemente, es la Granada cofrade de la fe y de la cultura. Sin mentiras.

8 comentarios:

Francis dijo...

Yo que no lo he podido ver en persona, reconozco que me lo topé anoche casi a las tantas en imágenes de TG7. Lo que fué una conexión espontánea mientras acababan los anunciós en otra cadena, se convirtió en una hora y media, tuve la suerte de verlo entero, de mundo cofrade. Pero lo mejor de todo es que consiguió que por su boca fuera desgranando MI MUNDO COFRADE.
Sin lugar a dudas, no costó imaginar mentalmente a JAcinto diciendo, "total, pa lo que habeis hecho", ni a esos monaguillos diciendo "nosotros no hemos sido".
Genial, magnífico.
Creo que te olvidas de otro gran pregón que fue el de Ramirez Domenech.
Un abrzo. Francis.

derechatras dijo...

Compadre,yo tengo otro sueño...
Es verlo a usted,vestido de chaqué(recortado porque sino no se le verían los pies,jejeje.)
Delante de un atril(subido en una tarima,claro por lo de chiquitín)
Y escuchar su bozarrón,pregonar a la Semana Santa de mi Graná.Porque usted será chiquitito pero tiene el dón del verbo de los mas GRANDES.

monaguillo dijo...

¿Y estar buscando el Pregón en la radio y no poder oirlo?. ¿Y el tener programas extraordinarios de Cuaresma en las radios entrevistando a gente que no tiene nada nuevo que contar y que no se ofrezca el Pregón Oficial por la radio?. Vamos... de juzgado de guardia.

Tenemos los medios de comunicación cofrade que nos merecemos... tercermundista. Estoy a la espera del texto para poder constatar lo que ya algunos sabiamos desde hace mucho: que Fernando es una persona válida, y que el Pregón Oficial debe ser algo más que un relato soporífero del Domingo de Ramos al de Resurrección.

Mi más sincera alegría hacia Fernando. Estoy en ascuas...

costalero gruñón dijo...

suscribo lo de Álvaro, estoy en ascuas por tener en mis manos el texto y poder disfrutarlo en la intimidad de mi rincón de lectura. Ya se podía uno imaginar, David, que el pregón iba a ser de categoría, y sólo me queda poder corroborarlo, aunque leyendo tu entrada, no sé si voy a tener uñas que comerme mientras aguardo su lectura.

Un abrazo hermano

Cruz del Campo dijo...

Supongo que en Federación tendrán el texto impreso, y podréis recogerlo, puesto que a la salida del Isabel la católica lo daban...

Del Pregonero nada que decir que se haya dicho ya... magnífico!!

Un cofrade más dijo...

Estimado caballero:

Leo su blog con cierta asiduidad y tengo que decirle que es uno de mis favoritos: por su contenido, por sus temas, por su léxico... en general, por todo el conjunto.
También le digo que no siempre estoy de acuerdo con lo que usted escribe; sucede, a veces, que discrepo de sus opiniones, si bien otras veces sólo puedo decir "amén" a gran parte de las cosas que tienen cabida en esta alacena.
No lo conozco personalmente aunque lo he escuchado en algún pregón o presentación de cartel de aquellas hermandades granadinas a la que usted ha tenido la dicha y el enorme privilegio de poner voz.
Me he atrevido hoy a escribirle para hacerle llegar mi opinión respecto al pregón oficial, muy diferente a la suya. Qué duda cabe de la originalidad del mismo, del ameno rato que nos hizo pasar y de que algunas de las anécdotas que Fernando contó ayer nos hicieron soltar carcajadas hasta mostrar el último diente; ahora bien, desde mi punto de vista, no quiero confundir lo que me parecen momentos muy buenos del pregón con la catalogación de un buen pregón.
Me faltó una chispa que estuve esperando durante 98 minutos y que finalmente no llegó... no sé si me entiendo y disculpe por la torpeza de mis palabras, pero no sé cómo expresarlo.
Sí estoy de acuerdo con alguno de los nombres que propone para futuros pregones oficiales, y también discrepo con usted sobre que éste pregón de ayer sea uno de los mejores de los últimos 30 años... En 2009, Antonio Olivares, hermano mayor hoy de la hermandad de la Alhambra, me conmovió con su texto y su oratoria. Fernando Egea, sintiéndolo mucho, no lo ha hecho.
Ésta es mi opinión. Quería compartirla con usted, respetando siempre la suya, y mostrarle una vez más mis respetos.
Un saludo

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Estimado "Un cofrade más"... Créame que gracias a comentarios y opiniones como la suya el Blog este que pongo a todos y para todos cobra sentido. El pregón de Antonio Olivares en ningún momento podría tacharlo de inocuo, desapercibido o poco edificante, antes bien lo contrario. Sin embargo, a la par que estima usted algunos textos, yo considero que el atril del Isabel la Católica no ha tenido siempre el dueño más oportuno, de ahí que subirse a la escena de este Teatro y declamar un texto completo y con un enjundia que se cuele como de lo mejor, sin menoscabo de ninguno, sin que ello suponga un desaire para los pregoneros, no es difícil... O dicho en román paladino: en el país de los ciegos... Ahora bien, lo cierto es que Fernando Egea ha hecho algo distinto, algo nuevo, algo fresco. A veces adocenamos y de qué manera todo. Desde la arquitectura (¿se ha dado cuenta que no hay un puente que no sepa a Calatrava?) a la orfebrería, de la imaginería (venga, todos a seguir a Romero Zafra...) a los pregones. Y el estilo no definifido pero definitorio de Rodríguez Buzón, o es muy bueno y original, o cansa. Y Fernando ha tenido los arrestos de hacer algo nuevo y conseguir que en 98 minutos, la gente esté pendiente. Ha camuflado topetazos de órdago a las instituciones, ha defendido nuestra fe y los postulados de nuestra Iglesia, y ha sacado la cabeza en favor de "personas con una sensibilidad y unos gustos que para muchos, son reprobables". Y todo dentro de lo irónico, lo grácil, lo humorístico...

Ahora bien, le invito a que sus opiniones se prodiguen en esta Alacena tan suya como mía. Primero porque ha sido muy acertado el comentario; segundo porque no encuentra uno reflexiones interesantes todos los días, y a la postre, porque de opiniones encontradas nacen acuerdos enriquecidos...

A mí me basta con darle las gracias, de veras...

Un cofrade más dijo...

Teniendo un recibimiento así por su parte en esta Alacena, no dude que intentaré reflajar mis humildes opionenes siempre que tenga algo que considere medianamente importante para aportar.
Le digo una cosa: discrepar en el modo y la manera en que usted y yo lo hemos hecho ha sido todo un placer, así da gusto.
Un saludo