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viernes, 27 de agosto de 2010

Autovía A-7

La mayoría de los que entráis en esta Alacena, sois de Granada, de la provincia. Conocéis sobradamente que desde la constitución formal de la Comunidad Autónoma andaluza, han sido tres de las ocho provincias las que de manera más alarmante, se han visto desfavorecidas por el Gobierno andaluz, que lejos de ser aquel instrumento descentralizador, ha venido a hacer lo mismo, eso sí, cambiando el centro desde Madrid a Sevilla.

Sabéis la mayoría, que si no, tampoco es malo recordarlo, que esta provincia sufre uno de los mayores agravios comparativos en relación con otras que repercutan en diversos aspectos tanto como esta en el cómputo regional o nacional. Y ello hasta el punto de un abuso en las prebendas y gracias que se le han venido dando a otros sitios en detrimento a lo que por justicia y moral debería habérsele dado a la provincia granadina.

Conocéis, digo si conocéis, que pintamos menos que “follatabiques” en las Ventas. Así de rotundo, de castizo y de mal hablado. Estamos cada vez más hartos, los granadinos, como los almerienses y los jiennenses, de los desplantes de continuo a los que nos someten los nuestros. Sabéis, porque sufrís como el que suscribe estos desmanes, que Granada ha pasado de ser la mimada, la codiciada por reyes y nobles, a la niña tonta, fea y arrinconada de Andalucía, de España.

Y precisamente hoy, en una parte de Granada, olvidada, descuidada y atada de manos y pies para que nunca pueda hacerle sombra a la siempre mimada Málaga, verbi gratia, hace un mes que unos miles de ciudadanos se hartaron y se fueron a la calle a protestar por lo más lógico y necesario.

Se protestó por unas autovías que no están y que pese a veinte años de corrido que vienen siendo prometidas, resta mucho que se concluyan. Si a esos veinte años sumamos los que ya de por sí teníamos de atraso, la ecuación nos resulta fácil: “Shakira, cuando escribió la letra de la canción del pasado Mundial de Fútbol de Sudáfrica, se estaba refiriendo a la Costa Tropical (Comarca costera de la provincia de Granada, para lectores foráneos), pues en efecto, “ESTO ES ÁFRICA”.

Fuimos muchísimos menos de los deseados. Se cerraron negocios, sí. Calor de un 27 de julio y rabia contenida cuando vimos a políticos caraduras que se atrevieron a presentarse en la manifestación. A Luís Rubiales, ex alcalde socialista de Motril, se le ha olvidado que tantos años que su partido ha estado y está gobernando, no han sido suficientes para ejecutar unas comunicaciones FUNDAMENTALES. Tampoco entendimos qué pintaba un partido político con sus pancartas como UpyD. Los de Rosa Díez más le valiera dejarnos claro cuál es su juego político e ideológico y si en efecto, como ellos mismos denunciaron, se trata de un partido pseudo dictatorial...

Según la prensa, fuimos unos 3.000. Solo en la Misa de Apertura del Año Jubilar, por la Patrona, la Virgen de la Cabeza, se llenaron 2.500 sillas de las más de 3.000 instaladas, y ese día de la Misa, había al menos, el doble que los asistentes a la manifestación. Así que no nos cuadran las cifras.

Pero salimos a la calle. Nos parapetamos en un principio: ya está bien que se rían de nosotros. Hace 104 años que nos prometieron el tren. NADA. Hace 25 años nos prometieron autovías. NADA. Y hace muchos años, que la clase política comarcal, si acaso provincial (salvo escuetas excepciones como Torres Hurtado), la de Granada, la de derechas, izquierdas, de centro, moderada, radical, la clase política de antes y la de ahora, es una MIERDA. Así que cuando íbamos protestando por ser la única zona costero de todo el continente europeo sin una autovía, o sea, cuando nos decíamos a nosotros mismos, con el soniquete de la canción de Shakira, “porque esto es África”, mi pueblo (y el pueblo de Granada entero) en rebeldía, se fue cagando en la grandísima desfachatez de todos los que han podido hacer algo y nunca lo hicieron. Pero tranquilos... No servirá de nada, pero nosotros seguiremos recordándoles a la Junta de Andalucía, a Madrid, a quienes nos ninguneen e incluso nuestros mismos conciudadanos, que esto lo van a Pagar.

Hace un mes... Y se nos gastan las esperanzas...

lunes, 23 de agosto de 2010

sábado, 21 de agosto de 2010

10 joyas de la gran pantalla

El nacimiento de una nación (1915)... y nace el séptimo arte.

El chico (1921), primer largometraje de Chaplin.

Sopa de Ganso (1933) o el arte del absurdo. ¡Gracias Groucho Marx !

Lo que el viento se llevó (1939). Clark Gable, Vivien Leigh y la magia.

Ciudadano Kane (1940), considerada la mejor película de la historia del cine.

Vacaciones en Roma (1953), con la irrepetible Audrey Hepburn.

La tentación vive arriba (1955) o cómo rendirse a Marilyn Monroe.

Con faldas y a lo loco (1959), elegida como la mejor comedia de la historia por el Instituto de Cine americano.

Psicosis (1960). El suspense por antonomasia.

La Vida es Bella (1997). La más dura y bonita historia.

jueves, 19 de agosto de 2010

Groucho Marx (1890-1977)

Hoy hace 33 años de la muerte de uno de los genios mayores de la industria del cine y el espectáculo.

Jamás aceptaría pertenecer a un club que me admitiera como socio.

Estos son mis principios. Si a usted no le gustan, tengo otros.


He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.


El verdadero amor sólo se presenta una vez en la vida...

y luego ya no hay quien se lo quite de encima.


Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida... lo cual no dice mucho en mi favor.

domingo, 15 de agosto de 2010

15 de Agosto

Tú y siempre Tú... O solo Tú

sábado, 14 de agosto de 2010

El Manto Regio de Nuestra Señora de la Cabeza

Mucho se ha hablado del manto más costeado y conocido que tiene Nuestra Señora de la Cabeza, usado en las más extraordinarias ceremonias que Ella ha protagonizado, caso de su Coronación Canónica hace ahora 10 años. De este se ha especulado hasta la saciedad, pasando de ser un regalo de Isabel II, nunca documentado, a terminar considerándolo un regalo de una reina española de ascendencia portuguesa.

Esto sirve para desgranar las reinas hispanas nacidas en el país luso, además de las que han llevado por nombre Isabel, hasta el punto de quedarnos con una ficha de consortes que inaugura Isabel de Avis y Trastámara, esposa de Carlos I y por ende, emperatriz de 1526 a 1539. Esta fecha la descarta de inmediato, habida cuenta que el manto del que hablamos, tanto por su diseño, ejecución y técnicas, ha de fecharse de finales del siglo XVIII y con toda probabilidad, hasta la primera mitad del siglo XIX, centuria esta en la que la Sagrada Imagen se hace con la colección de mantos que hoy día exhibe, idea que nos hace pensar que hasta entonces, o bien no fueron habituales en el uso cultual, o estos no merecieron la pena conservarlos y que nos llegara a nuestros días. Con todo, y teniendo en cuenta casos análogos, sería hacia el segundo tercio del S.XVIII cuando las modas del barroco más exuberante revistieran a la Talla y ofrecieran el más cotidiano de los aspectos que hoy forma parte del colectivo devocional de la Patrona motrileña.

Lo cierto es que descartando esta monarca, la siguiente en la lista es Bárbara de Braganza, reina consorte por su matrimonio con el rey Fernando VI, de 1729 a 1758. Con todo, bien es cierto que la datación del manto casa con dificultad con el periodo reinante de la hija de Juan V de Portugal y esposa del tercero de los Borbones españoles, pues su hechura convendría retrasarla al periodo romántico, sino a un revival historicista decimonónico.

Cuesta inclinarse hacia la siguiente candidata de nuestra lista, siempre fieles a la oída tradición de la procedencia portuguesa de esta reina donante. Se trata de María Isabel de Braganza, reina que fue tras su matrimonio con Fernando VII, entre 1816 y 1817. Primero por lo escueto de su reinado; además, por su condición de reina que no dio heredero. Aún así, oímos lo que la tradición oral sostiene: el regalo se produce porque una motrileña que trabaja en la corte, intercede a su Patrona por la reina, y concedido el favor, esta dona la pieza de la que además sale la saya compañera y la túnica del Niño Dios.

Y ello nos lleva nuestra más firme candidata que es María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, reina consorte de 1788 a 1808, que si bien ni es portuguesa ni se llamó Isabel, tuvo una dama de compañía motrileña: María de la Cabeza Fonseca y Castro, que muere en diciembre de 1831 y que su nombre y su condición de dama de corte, hace buena la tradición oral, casa con este periodo la datación del manto (a caballo entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX) e incluso la justificación de por qué un reina se decide a donar un manto en señal de gratitud a la Virgen motrileña: pues al parecer, ante un riesgo de aborto, su dama motrileña pide por el feliz alumbramiento a su Patrona y tras resolverse todo, la Reina conmovida por su salvífica intervención, realiza el conocido regalo.

Porque si ha habido una reina con más embarazos y abortos en España, esa es María Luisa de Parma. Tuvo, entre 1771 y 1794, 24 embarazos de los que tristemente, 10, se resolvieron en abortos espontáneos. Era notorio el ostensible deterioro físico que sufrió a consecuencia de los múltiples partos; como quiera que el primer varón nacido, Carlos Clemente (1771-1774), muere pronto, habría que descartarlo como protagonista de la donación, al punto que parece lógico señalar a los hijos que logran sobrevivir y que saber, son:

La reina de Etruria, María Luisa de Borbón, (1782-1824).

El Rey de España, Fernando VII (1784-1833) [considero muy notorio el milagro tratándose del luego Rey, como para que no hubiere trascendido].

El luego pretendiente carlista, Carlos María (1788-1855).

La Reina de las Dos Sicilias, María Isabel de Borbón (1789-1848).

Y al fin, el duque de Cádiz, Francisco Antonio de Borbón (1794-1865).

Mas conociendo la perseguida idea de perpetuación de la dinastía que siempre han tenido los monarcas, el hijo por el que suspiraría la Reina (ambiciosa, todo ha de decirse) hubo de nacer antes de Fernando VII, en torno a 1780, cuando perfectamente, podríamos datar el soberbio manto de la Reina de Motril. ¿Quizás hablemos del agradecimiento por el buen parto de Carlota Joaquina de Borbón (1775-1830) reina de Portugal y emperatriz honoraria de Brasil, y esa filiación lusa ha dado lugar a la confusión?

viernes, 13 de agosto de 2010

Poemas y laudas a Nuestra Señora de la Cabeza

Sería harto difícil compilar aún de manera sucinta cuantas obras literarias y poéticas se han dedicado a la Patrona de los motrileños, tarea que pasamos a reducir con las firmas más sobresalientes y con posibilidad, los más conseguidos textos. Si algo realmente viene a destacar, es la remota fecha de 1640, cuando conocemos el primer texto poético y exaltador dedicado a la Imagen, lo que nos da idea del calado devocional y del poder inspirador de la Sagrada Talla.

1640: Poema del Padre Luís Parrilla de Torres.

1663: Poema de Francisco de Trillo y Figueroa.

1708: Panegírico de Fray Antonio de Sevilla donde llama a la Virgen de la Cabeza Patrona, Reina, Madre y Abogada.

1852: Poema de la Sociedad Provincial de Literatos.

1876: Poema de Gaspar Esteva Ravassa.

1883: Poema de Antonio López.

1971: Poema de José Gómez Sánchez Reina.

1993: Celebración del Primer Pregón de Exaltación.

Hoy, se celebra como desde 1983 su Ofrenda Floral, la más antigua y arraigada de las de Motril y comarca, verdadera manifestación pública del cariño devocional que se le profesa a la Imagen.

jueves, 12 de agosto de 2010

De venerada Imagen, a la Imagen más venerada...

Se habían instalado los franciscanos en la primitiva ermita de Nuestra Señora de la Cabeza en 1615, mientras que durante dos años anteriores, procuraron la construcción de un sobrio cenobio y ejecutaron unas sencillas mejoras y ampliaciones sobre el modesto Templo preexistente. Tal era la precariedad y modestia en dimensiones del complejo conventual franciscano, que pronto necesitaron de una nueva ubicación que les asegurara la subsistencia de la comunidad, por lo que deciden trasladarse a unos terrenos traseros y próximos al Ingenio de Lucas Palma en el año 1630.

Como quiera que fuere, los franciscanos creyeron, toda vez que se deciden a trasladarse al nuevo emplazamiento, que han adquirido derechos sobre la Imagen de Nuestra Señora y por tanto, procuran que dicha Obra se marche con ellos hasta la nueva Iglesia; pero los motrileños no comparten tal decisión y apelan a la Curia Metropolitana iniciando un pleito para que la Autoridad Competente decida quién es el que verdaderamente debe sentirse propietario devocional de la Sacra Talla.

Antes del inicio de la apelación jurídica, Motril protagoniza una de las algaradas más históricas; aprovechando la presencia del Arzobispo de Granada, Agustín de Spínola (que lo fue de 1626–1630) y como quiera que no fuera tajante sobre si la Imagen debía seguir en su lugar o marcharse con los franciscanos, no le dispensó el pueblo la cálida acogida propia a su rango y, según refieren las crónicas, fue el arzobispo amedrentado por las voces de ira de Motril, lloviéndole piedras y continuas amenazas.

A expensas del Cabildo Municipal se produce el traslado de la Imagen a la Iglesia de la Encarnación hasta tanto se resolviera el pleito citado. Un 5 de junio de 1630 el Cabildo Municipal acuerda que no salga de la Iglesia Mayor la Virgen de la Cabeza. De un lado, esto viene a significar la mucha importancia que para la población ha tomado en esos momentos la Sagrada Imagen. De otro, que es un institución la que impulsa y encabeza los deseos de todos los habitantes; al in, implica que se haga un estudio de tal manera que viene a conformar la primera aportación histórica sobre la aparición de Nuestra Señora, fechándola entonces en 1510.

El 29 de enero de 1631 la Curia Metropolitana de Granada falla a favor del pueblo de Motril. En efecto, y para contrariedad de la Orden Mendicante, la Viren es de Motril y a sus ciudadanos les corresponde su ornato, cuido y veneración. El Vicario Metropolitano Francisco Sánchez de Vargas devuelve a su Ermita a la Virgen de la Cabeza. Tan trascendental conquista por parte de los motrileños va a significar que un 3 de febrero de 1631 se acuerde construir un nuevo Templo para la Virgen de la Cabeza, mediante donativos del pueblo, acorde al prestigio ineludible que acaba de alcanzar la Talla. El 12 de febrero de 1631 se procede al derribo del Convento y Ermita de los franciscanos del Cerro de la Virgen y el 13 de marzo de 1631 se termina la cimentación de la nueva Iglesia, continuada el 25 de marzo con la colocación de la primera piedra.

Sin descanso alguno, los motrileños harán lo posible para que no suceda de nuevo algo así, consiguiendo un 9 de febrero de 1635 la autorización de la Curia Metropolitana de Granada para elevar a Patrona a Nuestra Señora de la Cabeza, teniendo lugar la Toma de posesión del Cabildo Municipal de Motril de su patronato sobre la Imagen de Nuestra Señora de la Cabeza un 24 de febrero de 1635, que viene a comportar que desde entonces, esta Imagen se designe como Regidora Perpetua (hoy vendríamos a decir Alcaldesa); habría que apreciar que cinco años antes, el Papa Urbano VIII, había promulgado un Edicto por el cual, cada pueblo católico del Orbe, debía nombrar (si aún no la tenía) a la Imagen mariana de mayor veneración como Patrona de la Población.

Las consecuencias de esta indiscutible manifestación devocional esporádica y sin convocatoria alguna son varias:

1.- Primer documento de corte histórico sobre la Imagen de la Virgen.

2.- La proclamación del ayuntamiento como Patrono de la Imagen.

3.- Construcción de un nuevo Templo.

4.- Declaración de Nuestra Señora de la Cabeza como Patrona y Alcaldesa a Perpetuidad.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Leyendas Históricas en torno a Nuestra Señora de la Cabeza

La primera de las leyendas acerca de la procedencia de Nuestra Señora de la Cabeza se encarga de narrar la llegada de la Imagen a Motril a manos de unos marinos portugueses, que tras haberse hecho con una Talla de María en Corinto, fueron sorprendidos por un vendaval que durante seis días estuvo a punto de hacerlos naufragar, poniendo en riesgo sus vidas y cuanto llevaban en sus bodegas dada su condición de comerciantes.

Prometieron los marineros lusos que allí donde se calmara el mar, dejarían a la Imagen e intentarían depositarla con el decoro que mereciera, haciéndolo la Virgen de la Cabeza ante las playas de Motril. Lo cierto es que a la primera de las ocasiones, los marineros no repararon en su promesa, y haciéndose de nuevo a la mar, fueron sorprendidos de nuevo por la tempestad. Repetirían su promesa y las aguas le condujeron, calmas, hacia las playas motrileñas. Hasta en tres ocasiones se produjo tal condicionante, hasta que quedaron perfectamente convencidos del deseo de la Sagrada Talla de quedarse en esta tierra.

Como hemos visto en otras entregas de este especial, existió una ruta comercial portuguesa que cruzaba ante Motril. Además, sabemos que a comienzos del siglo XVI, un temporal y las mayores inclemencias meteorológicas nunca vistas hasta entonces, a juicio de los cronistas de la época, se produjeron en la España del momento. Todo parece coincidir y aseverar que esta leyenda no lo es tanto, y sí un hecho constatable.

La segunda e interesante leyenda, tiene mucho de contaminación oral, de influencias de otros lares. Al parecer, la Imagen se depositó en el único templo que por entonces contaba la ciudad, el de Santiago, pero desaparecía de él y al poco, era descubierta sobre la cima del promontorio o Cerro que hoy lleva su nombre y donde se levanta su Santuario. Pusieron los cristianos vigilancia en Santiago, pues señalaban a los habitantes moriscos como los responsables de la desaparición, creyendo, procurarían acabar con la Sagrada Talla. Mas se quedaron esa noche dormidos los soldados y al cabo de unos días, en el Cerro, un joven pastor que buscaba alimento para su escueto rebaño encontró entre la maleza la Talla, asegurando que desprendía un resplandor que asustó a sus animales.

Así, entienden los motrileños que es deseo de la Talla residir en ese lugar, lanzándose a la erección de una modesta ermita para Nuestra Señora de la Cabeza. Ahora bien, también existe una explicación lógica. Motril era mayoritariamente morisco y los cristianos viejos que repoblaron desde su conquista y durante estos primeros años la villa, minoría. No es de extrañar que estos cristianos viejos fueran los propios responsables de esconder la Sagrada Obra preservándola de probables revueltas y actitudes díscolas y levantiscas de la población musulmana, al tiempo que de esta manera y por hechos misteriosos envueltos en halos mágicos, mostrarle a los creyentes en el Islam, la cierta supremacía de la fe católica y que en efecto, los condicionantes sacros que ellos consideraban en esta Pieza artística, eran ciertos.

Lo cierto es que en las leyendas relacionadas con la Virgen de la Cabeza encontramos perfectas demostraciones y respaldos históricos que le confieren con plenitud su antigüedad y su peso devocional. Como es el caso de la cubrición de la Playa donde desembarca, de azucenas, el símbolo de la pureza. Esta flor, abre sus pétalos a una hora concreta. Si los marineros tocaron tierra cuando la flor estaba cerrada, sería imposible que vieran en efecto que la Playa, en aquel momento virgen, estaba cubierta por esta especie, que además, necesita de una importante salinidad para subsistir, completando y explicando lo misterioso, y reforzando por tanto, cuanto a través de los siglos, se ha dicho de esta Patrona.